Conviene evaluar la renovación si la instalación tiene más de 25 años, presenta fusibles antiguos, calentamiento en enchufes, interruptores que chispean, o si se planea aumentar la carga por equipos nuevos. Una inspección técnica permite identificar el alcance real y priorizar intervenciones.
El costo depende del tamaño de la vivienda, el tipo de materiales seleccionados, si se realiza recambio parcial o total, la complejidad de las canalizaciones y la necesidad de reemplazar tableros o protecciones. También influye el acceso a las áreas a intervenir y requerimientos de coordinación con otros oficios.
Para una vivienda promedio la renovación parcial puede tomar de 2 a 5 días; un recambio integral puede requerir entre 1 y 2 semanas según el alcance y las adecuaciones estructurales necesarias. El cronograma se detalla en la propuesta tras la inspección.
Realizamos pruebas de continuidad, mediciones de aislamiento, ensayos de puesta a tierra cuando aplica y pruebas funcionales bajo carga para verificar comportamiento de protecciones y correcta distribución de circuitos. Los resultados se registran en un informe técnico entregado al cliente.
Sí. Entregamos planos as-built, fichas de materiales instalados y registros de pruebas eléctricas. Esa documentación facilita futuras modificaciones y la gestión ante entidades pertinentes.
En la mayoría de casos se requiere corte temporal del suministro en las zonas de trabajo por motivos de seguridad. Coordinamos con el cliente los cortes para minimizar molestias y trabajamos por etapas cuando es posible mantener suministro parcial.
Aplicamos buenas prácticas nacionales y referentes técnicos reconocidos para instalaciones residenciales, priorizando la selección de materiales certificados, correcta protección contra sobrecorriente y una adecuada puesta a tierra según el contexto de la vivienda.
Sí. Tras la evaluación proponemos alternativas técnicas por etapas que permiten priorizar elementos de mayor riesgo, como tableros y circuitos críticos, para distribuir el costo en tiempos y reducir riesgos inmediatos.
Facilite acceso a tableros, garitas y áreas técnicas. Informe sobre problemas detectados y la potencia aproximada contratada. Si hay mascotas o niños en la vivienda, procure medidas básicas de seguridad para la visita.
Si detecta olor a quemado o enchufes calientes, desconecte los equipos afectados y contacte a un especialista. Evite manipular instalaciones sin la debida experiencia y coordine una inspección profesional cuanto antes.